Reciclar no es la solución en El Salvador

Ronald Blandón

Documentalista y Speaker ambiental, mentor e investigador de basura marina por UNC, CEO y Fundador del movimiento ambiental Extinción El Salvador.

mayo 17, 2020

¿Reciclar no es la solución en El Salvador? Si, parece un título que se puede prestar a críticas por parte de organizaciones ambientales, empresas y la industria del plástico en El Salvador, pero lamento decirles que es una realidad que va en aumento, pero les explico: El reciclar dejó de ser una solución desde que a los salvadoreños no nos importó el practicarlo.

Es triste pensar que la industria del plástico ha pasado todos estos últimos años vendiendo la idea que toda la problemática que causa el plástico es por culpa de los consumidores, con la mala gestión que realizamos de los residuos y que nosotros somos realmente “los malos educados” y quizás sea cierto, pero creo que también muchas organizaciones ambientales y ecologistas nos hemos equivocado en culpar únicamente a las personas, gobiernos y políticos, claro, ellos juegan un papel vital en cuanto a poner a orden del día leyes y políticas que ayuden a controlar esta otra epidemia. Lastimosamente solo sabemos de políticos y sus “soluciones” en época electoral sin cumplir nada posteriormente. Esto nos lleva a la política verde y el grenwashing, que será tema para otro día.

Un verdadero compromiso de parte de las industrias que generan el plástico

Ojo, lo que diré no significa que dejaremos a un lado nuestra responsabilidad como consumidores. El principal ideal de muchas empresas se basa en crear el veneno y culparnos a nosotros como los ejecutores intelectuales del problema. ¡Nos están distrayendo de la verdad! Una de sus estrategias típicas es la financiación o la creación de organizaciones ambientales para seguir vendiendo la idea con sus embalajes o plásticos biodegradables, que, por cierto, de biodegradables no tienen nada.

Residuos en Costa del Sol, El Salvador
Residuos en Costa del Sol, La Paz, El Salvador.

“¡Estamos transformando el mundo!”

Así nos vendieron el plástico común y corriente allá por los años 60 y ahora vemos las consecuencias.

Es claro que no se puede culpar solo a un ente, todos estamos conectados.

  • La empresa tiene el poder de darnos alternativas reales de empaques, gestionar logísticamente el retorno de los residuos plásticos que generan, apoyar programas de educación ambiental y acoplarse a conciencia al modelo de “Basura cero” o economía circular, que es de las únicas verdaderas “Soluciones” a las que nos podríamos acomodar todos.
  • La persona tiene la responsabilidad de darle una buena disposición final a los productos que consumimos de esas empresas, debemos quitarnos el miedo y alzar la voz para pedirles soluciones reales y por supuesto, realizar cambios en nuestros hábitos de consumo. El Salvador es uno de los países más consumistas de la región, y lo podemos ver actualmente ante la crisis del COVID-19, personas poniendo en riesgo la salud de su familia con tal de tener lo necesario para este pasado día de las madres.
Residuos, Lago de Coatepeque - Extinción El Salvador

“Las marcas nos han adoctrinado desde hace mucho tiempo y nos han convertido en personas flojas, que no se quieren complicar y por esa razón optamos por los materiales de un solo uso”.

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El mismo sistema de mercado nos ha llevado a ser personas individualistas y no pensar en el daño que ocasionamos a nuestro planeta por nuestros malos hábitos de consumo.

  • El gobierno tiene la obligación de crear leyes y regulaciones que se cumplan, por ejemplo, construir políticas para ciudades de basura cero o la creación de una legislación y políticas públicas de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), como lo hacen países de Suramérica y Asia.  Apostar a la educación ambiental en sus programas educativos y muchos ejemplos tan necesarios y básicos como los anteriores.

A la industria del plástico y a muchos “Ambientalistas 2.0” les gusta mencionar las virtudes del plástico, de todos los productos y dispositivos avanzados que salvan vidas y ayuda al quehacer diario y es completamente cierto, pero lastimosamente, si de verdad nos adentramos en el problema, nos vamos a dar cuenta que lo que más genera demanda es el embalaje y lo podemos ver en un 95% o más, de todo lo que consumimos.

El plástico de un solo uso que se desechará y nunca más se volverá a usar, que perdurará por mucho tiempo en nuestro planeta por la simple razón que no se puede reciclar ni incluso reutilizar.

Residuos en Costa del Sol, El Salvador
Residuos en Costa del Sol, La Paz, El Salvador

La ONU dijo que anualmente a nivel mundial, se producen más de 400 millones de toneladas de plástico y que solo el 9% de ese plástico se recicla.


¡Solo el 9%!

En nuestro país la industria del plástico es de las más fuertes de la región y es por eso mismo que está creando serios problemas a niveles alarmante en nuestra biodiversidad. Un estudio realizado en el año 2008 por el Ministerio de Medio Ambiente (MARN), cifró que en El Salvador hay un promedio de 106 mil toneladas de plástico que se produce, un promedio de 290 mil kilos cada día y los salvadoreños generamos un aproximado de 3.500 toneladas de desechos al día y de eso solo se recicla un 5%.

¿Cómo mejorar?

Dejar de usar bolsas y pajillas son actos que ayudan de manera personal a sentirnos bien con nosotros mismos, pero a niveles sistemáticos eso no cambia absolutamente nada, las actividades de limpieza que realizamos sirven como una excelente manera de ver que tan grave es el problema, pero no podemos confiar en esto como una solución. ¡No pasaremos limpiando toda la vida!

De lo que muchos hablan ahora es de la creación de la estrategia de economía circular a nivel global, y podría ser de lo más practico que tenemos hoy en día, pero depende de cada empresa, gobierno o persona natural el convertir esta herramienta en un modelo que nos ayude a acercarnos a un mundo más responsable.

Como personas que amamos el planeta, debemos de apropiarnos de esa estructura para que no se convierta en un modelo corrupto por la misma industria y política.

Entre economía línea y circular debemos de escoger la circular, no cabe duda, pero para que la economía circular funcione las personas tendrían que cambiar sus malos hábitos, y como todos sabemos, en un país como El Salvador sin cultura ambiental ni legislación que se respete, ¡Será difícil!

Ronald Blandón, CEO Extinción El Salvador
Ronald Blandón en Los Cóbanos, Sonsonate.

BASURA CERO ¡YA!

La economía circular o el programa de “Basura cero” es de las opciones que ha funcionado en países como Filipinas, dando soluciones a nivel económico y ambiental.

Entre las características que tiene este programa está la que permite identificar qué productos y qué marcas están más allá de la capacidad de las comunidades para gestionarla, de esta manera, la industria tendría que aprender a identificar si su producto no puede ser reciclado y está afectando a las comunidades y su biodiversidad, no solo en el país donde es producido y comercializado, sino también en todos los países a los que se distribuye, de esa manera no tendrían por qué fabricar ese tipo de producto con ese tipo de plástico y buscar otras opciones. Todo esto aplicado al sistema REP (Responsabilidad Extendida del Productor) al cual El Salvador se debería de acoplar.

De manera personal creo que es importante ver el vaso medio lleno, tenemos otra herramienta a la mano, y es la que muchos ecologistas utilizamos,  la educación ambiental, pero no se trata solo de utilizar las actividades de limpieza para “educar” o hablar del daño que hacemos, también es importante que organizaciones ambientales encontremos los diseños ideales para que esa educación sea más comprensible y digerible para una población con poca o escasa cultura ambiental, también es importante utilizar la investigación para buscar soluciones a esas problemáticas actuales y futuras.

Sin legislación no avanzaremos

Sin políticas o legislación no tenemos absolutamente ninguna solución. Las empresas aún creen que solo se les pregunta: “¿Pueden dejar de producir plástico?”, para que hagan voluntariamente lo correcto. ¡No lo harán!

Si todas las empresas se ven obligadas a hacerlo con esa legislación, lo tendrán que hacer, pero solo si esas legislaciones son sólidas y fuertes, es la única manera de lograr esos cambios que tanto necesitamos.

A las empresas les tocara unirse a este plan y será en ese momento que nuestra biodiversidad, ríos, mares, playas animales, etc. dejaran de sufrir y se evitará que alcaldías pierdan millones de dólares de nuestros impuestos en la gestión de los desechos que se generan.  Será en ese momento que se le devolverá esos costos millonarios a las empresas y poder decirles: ¡Es tu problema ahora! ¡Es momento que cambies tu manera de hacer negocios! ¡Es momento que rediseñes tus productos!

Reciclar se transformará en una solución cuando las empresas, gobierno y todos los salvadoreños cambiemos y seamos más responsables con nuestra biodiversidad.

Todos jugamos un papel importante, la empresa en ofrecernos soluciones sin esperar a que la legislación cambien, los gobiernos a poner a disposición esa legislación para obligar a la empresa a cambiar y el consumidor con reducir, rechazar, reutilizar y reeducarse; una vez realizado esto, el reciclar será una consecuencia que caminara de la mano con las personas.

La idea no es desacreditar a las empresas con su labor con respecto a la gestión de residuos plásticos, pero déjenme decirles que aún es muy poco. Hay que empezar a cambiar el mensaje que aún ustedes manejan. Ustedes son de los primeros eslabones en esta problemática, después de la industria del combustible fósil. Si su mensaje fuera más imparcial, muchas personas lo tomarían como un ejemplo y se comenzaría una cadena de cambios increíbles.

¡Dejen de vendernos la idea que somos los únicos responsables!

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